Cuando se compra un carro, una de las primeras cosas que el nuevo dueño debe hacer es asegurarlo, antes de que éste se exponga a riesgos, especialmente si se trata de un auto usado.

Aunque muchas personas consideran que asegurar un vehículo es un gasto innecesario, lo cierto es que se trata de una inversión que cubre de daños al carro del asegurado (bien sea por accidentes o robos) y a terceros, en caso de un choque.

Cuando se conocen bien los beneficios que una aseguradora puede ofrecerle a un cliente, el asegurar el carro representa un respaldo económico y personal, que hace que las personas se sientan más seguras en su auto.

Tips a tener en cuenta para tu seguro de coche

Bien sea para adquirir un nuevo seguro para un auto, o renovar la póliza que se había contratado anteriormente, es necesario tener en cuenta ciertos aspectos que ayudarán a elegir el mejor plan y aseguradora entre las opciones de contratación:

1.- Tipos de cobertura

Lo primero que se tiene que tener en cuenta, es que existen diferentes tipos de coberturas para asegurar un vehículo. Los factores varían de acuerdo al tipo de coche, el año del mismo y el plan que el cliente desee seleccionar.

La mayoría de las compañías de seguros ofrecen 3 tipos de planes:

Una póliza parcial: Como su nombre lo indica, este plan ofrece un estimado de 70% de cobertura del daño total, aunque, evidentemente, esto varía dependiendo del plan que ofrezca cada aseguradora.

En la mayoría de los casos, esta es la opción más común cuando el cliente prefiere contratar una póliza económica.

Responsabilidad Civil: Este plan cubre también daños a terceros, en casos como choques, siempre y cuando la responsabilidad haya sido del asegurado y tal argumento pueda ser demostrado.

Póliza contra cualquier daño: Fiel a su nombre, la cobertura de este plan abarca cualquier tipo de inconveniente que pueda generar un costo, con lo que al automóvil respecta. Aquí, podría incluirse arreglos de latonería y pintura, además de los daños mecánicos en un accidente.

Algunas de las aseguradoras más populares ofrecen cobertura en caso de robo, bien sea del vehículo o algunas de sus partes. Incluso hay planes que ofrecen servicios de remolque, mecánicos asistentes legales.

Como es de suponer, este sugiere ser la opción más cara, donde el precio y la cobertura varían de acuerdo a la aseguradora.

2.- El plan adecuado

A pesar de existir diversos planes de cobertura, y que claramente algunos suenan más tentadores que otros, no se debe aplicar el pensamiento de “si es más caro, es porque es mejor”.

Evidentemente, en la mayoría de los casos, el precio del paquete dice mucho sobre los beneficios que éste aporta. Sin embargo, esta inversión debe hacerse en base a la realidad, y los beneficios que realmente se presentan.

De esta forma, no se hace una inversión significativa para obtener servicios que nunca usaremos, ni siquiera a la hora de una emergencia.

3.- Horarios de atención

Lo más recomendable es asegurarse de que el seguro que se contrate esté disponible las 24 horas del día, todos los días de la semana.

Nunca se sabe cuándo puede ocurrir un accidente, y lo ideal es estar respaldados sin importar la fecha o la hora, de modo que sea posible dar uso a la cobertura que se ha contratado.

4.- Hacer una comparativa

La mejor forma de decidir entre dos o más opciones, es analizando las ventajas y desventajas de cada uno, y comparar cual resulta más conveniente, con respecto a las necesidades y preferencias personales.

5.- Un paquete ajustado a la ley

En algunos países, tener una póliza de seguro vigente no es solo conveniente, sino que también es obligatorio.

Para las personas de esos países, es importante asegurarse de que la póliza que desean contratar cubre todo lo estipulado en la ley como obligatorio. Además, tener presente los papeles correspondientes, la mano y vigentes, en caso de una revisión o que se necesiten en caso de accidente.

De esta forma, se evitan infracciones o problemas legales.

6.- Para mejorar un plan, primero hay que cancelar la póliza

Las empresas de toda la vida pueden ya no ser suficientes, o no cubrir lo necesario en el plan que se tiene actualmente.

Ya sea para cambiar a otra aseguradora o contratar, en la misma aseguradora, una cobertura diferente a la que se tiene, primero hay que cancelar la actual.